Un semillero de mujeres, sinergias y oportunidades

Esta historia comienza en 2018 en Choele Choel, con el proyecto de realizar una huerta agroecológica comunitaria hecha íntegramente por mujeres, en conjunto con el Área Municipal de la Mujer y el INTA Valle Medio, a través del Programa ProHuerta. El lugar elegido fue el predio del Centro Integrador...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autores: Nebbia, Clotilde; Alfaro Soruco, Eliceo Omar
Tipo de documento: Artigo
Estado:Published version
Data de publicação:2021
País:Argentina
Recursos:Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
Repositório:INTA Digital (INTA)
Idioma:Espanhol
OAI Identifier:oai:localhost:20.500.12123/9469
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/20.500.12123/9469
https://inta.gob.ar/documentos/fruticultura-diversificacion-no-87
Nível de acesso:Acesso aberto
Palavra-chave:Agricultoras
Agricultura Familiar
Agroecología
Río Negro (Argentina)
Women Farmers
Family Farming
Agroecology
Huerta Comunitaria
Huertas
Mujeres Rurales
Prohuerta
Huerta Familiar
Huerta Agroecológica
Desarrollo Territorial
Choele Choel, Río Negro
Community Garden
Orchards
Rural Women
Family Gardens
Agroecological Garden
Territorial Development
Descrição
Resumo:Esta historia comienza en 2018 en Choele Choel, con el proyecto de realizar una huerta agroecológica comunitaria hecha íntegramente por mujeres, en conjunto con el Área Municipal de la Mujer y el INTA Valle Medio, a través del Programa ProHuerta. El lugar elegido fue el predio del Centro Integrador Comunitario (CIC) de esa localidad. La “Huerta del CIC” dio sus primeros pasos en el mes de septiembre de ese año, con el objetivo de prevenir y erradicar la violencia de género en Choele Choel, y posteriormente fue sumando y multiplicando acciones y saberes en otros ámbitos, que trascendieron su propósito inicial. A través del trabajo con la tierra y sus frutos, aproximadamente cincuenta mujeres de todas las edades pudieron acceder al aprendizaje de técnicas de preparación de suelos, siembra y cosecha bajo técnicas agroecológicas y se nutrieron de herramientas que les permitieron lograr mayor autonomía, participar en este proyecto comunitario y generar un espacio que luego se replicaría en otros grupos y en los hogares de sus familias, beneficiosamente influenciadas por esta experiencia. Al respecto, los responsables del proyecto cuentan que “el hecho de lograr herramientas propias, adquirir conocimientos y acceder a alimentos sanos y de estación implicó una transformación en la calidad de vida de muchas mujeres, que hoy pueden pensarse a sí mismas como protagonistas de sus proyectos y ya no dependientes de un vínculo violento con un varón, en el que muchas veces permanecen por no contar con independencia económica o autonomías de otro tipo, a menudo relacionadas con ideas falsas de que ‘solas no pueden’ o ‘no saben’”.